El café

Antes de ser una bebida, el café es una materia prima muy preciada y fascinante.

No hay más que pensar en su cadena productiva, una compleja sucesión de fases que comienza por la plantación y llega hasta nuestras tazas, con la participación de muchas personas e incluyendo una larga serie de actividades, todas ellas de crucial importancia.
Desde el cultivo de las plantas hasta la recolección de los granos y todas las fases de elaboración, desde los estrictos controles hasta el largo viaje de los sacos de café crudo hacia los tostaderos, desde el envasado hasta el bar…
Un recorrido cargado de acontecimientos que requiere un máximo cuidado y mucha pasión.

La planta
La planta, un arbusto perennifolio, pertenece a la familia de las rubiáceas y abarca un centenar de especies, del género Coffea, de las cuales solo cuatro son relevantes desde el punto de vista de la comercialización del grano: la Coffea Arabica, la Coffea Robusta, la Coffea Liberica y la Coffea Excelsa. Las diferencias entre las varias especies se basan en factores como: el origen geográfico (y por tanto el clima y el terreno aptos para su cultivo), las modalidades de polinización y el contenido de cafeína (y por tanto el gusto resultante).

El proceso
Todo empieza con la recolección del fruto maduro, que ha adquirido un color rojo. No se trata de un procedimiento sencillo si se considera que las cerezas no maduran todas al mismo tiempo. Existen tres modalidades de recolección: el picking, es decir la recogida a mano de las cerezas más maduras, realizada en varias tandas; el método mecánico (con máquinas) utilizado solo en las zonas llanas; y por último el stripping, la recolección de las cerezas en una sola pasada (incluidos los frutos no maduros).
Tras la recolección siguen las fases de tratamiento de los frutos: el procesamiento seco, el semi-húmedo y el húmedo. Una vez tratados, los granos de café son seleccionados, examinados y luego ensacados, listos para su viaje. Tras la descafeinización, en su caso, siguen el tueste y la molienda.

En el Bar Después de un proceso tan complejo y delicado, para convertirse en un expreso en el bar, el café requiere la mano experta del barista y un equipamiento (máquina y molinillo) de calidad.


The Process
Everything begins with the harvesting of the ripe, red fruit. The procedure is not simple if you consider that the berries (or drupe) do not all ripen at the same time. There are three harvesting methods. The first is hand picking of only the ripe drupes, performed repeatedly. The second is the mechanical method (using machines), which is only used in flat areas. The third is stripping, or the harvesting of all drupes in a single passage (including the unripe fruit).
After harvesting, the fruits are treated by dry processing, partially washed processing, and wet processing. Coffee beans are selected and inspected after processing. Then they are bagged and ready to start their trip. Decaffeination (if done) is then followed by roasting and grinding.

At the bar After such a complex, delicate process, it takes the expert skill of the barman and quality equipment, the coffee maker, for the coffee to become a quality espresso at the bar.

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